Tortugas marinas vs Desarrollo urbano en la Guía de Ecología

Escrito por Por Biol. Oscar S. Aranda Mena* el Septiembre 22, 2006 02:08 PM | Enlace permanente

A lo largo de los años, hemos sido testigos de la modificación paulatina pero constante de nuestras playas, hecho que continuará irremediablemente. Las tortugas marinas se han visto obligadas a “adaptarse” a algunos de estos cambios, aunque muchos otros son irremediables, representando un reto insuperable para ellas

Siendo organismos que habitan nuestro planeta desde hace más de 200 millones de años, las tortugas marinas no requirieron modificar su anatomía desde el periodo cretácico, y son consideradas por la ciencia como un éxito de la evolución.

No fue sino hasta el siglo pasado que la presencia del hombre comenzó a afectarlas en muchos aspectos de sus vidas, orillándolas a su actual y precaria situación, en la que la mayoría de las especies se encuentran en peligro de extinción. El rápido y desmedido desarrollo de grandes centros turísticos, como es el caso de Puerto Vallarta, ha causado daños irreparables a las playas, que se han traducido en cambios complejos y drásticos como la colocación de espigones y modificación de playas, provocando cambios en su dinámica y las corrientes que han ocasionado la erosión total o parcial de las mismas.

tortugaplaya.jpgEstas playas pierden sus características naturales, por lo que las tortugas deben buscar otros lugares para anidar. La invasión de la playa es otro factor importante, debido a que se realizan construcciones muy cerca de la orilla y las tortugas se “topan” con muros y otras barreras físicas que les impiden anidar.

En todo el planeta existe una contaminación poco conocida, a la cual los seres humanos nos hemos habituado tanto que nos es imposible considerarla como tal. Esta es la iluminación artificial, mejor conocida como “contaminación lumínica”. Poco se conoce sobre los efectos y consecuencias de la iluminación en la naturaleza, pero basta con observar los miles de insectos que mueren cada noche presa de las luminarias y reflectores, debido a su instinto por seguir la luz. En las tortugas marinas adultas el problema no es serio, y en Vallarta se han “acostumbrado” a anidar en áreas iluminadas, cuando en la naturaleza buscan el cobijo de la oscuridad.

Al respecto, en muchos lugares del mundo existe una legislación muy estricta que prohíbe la iluminación de playas durante la temporada de anidación y nacimiento de tortugas marinas, e igualmente regula el tipo y la intensidad de la iluminación que se utiliza.

A pesar de lo anterior, existen varias y grandes ventajas que poco se han aprovechado en las zonas turísticas o habitadas. La simple presencia de tortugas marinas en nuestras costas es un atractivo turístico de gran valor, el cual al ser aprovechado adecuadamente genera importantes ingresos, además de brindar al visitante una experiencia única y educativa, que nos aleja un poco de la cotidianidad de la vida diaria.

En los últimos años, Puerto Vallarta ha comenzado a perder ese “encanto natural” que lo caracteriza, donde la fusión entre la naturaleza y el desarrollo iban de la mano. Estamos a tiempo de proteger y conservar ese regalo de la naturaleza, y Vallarta puede ser un destino turístico ejemplar cuyos valores giren en torno al respeto a la naturaleza.

Es responsabilidad de todos nosotros el lograrlo, y tanto el Gobierno Municipal está obligado a ser más sensible y actuar en consecuencia, como cada uno de los ciudadanos debemos ser más respetuosos de la naturaleza que aún nos rodea; en el entendido que “por naturaleza” tienen el derecho de vivir aquí.

Si desea mayor información sobre las tortugas marinas o sobre nuestro trabajo, o si desea colaborar con nosotros como voluntario o realizar algún donativo, contáctenos al tel. 044 (322)294-1701, envíenos un correo a seaturtlesvta@aol.com o visite la página www.vallartanature.org

  • El autor es biólogo responsable desde 2000 de la operación del Programa de Protección de tortugas marinas en Puerto Vallarta, a través de la organización sin fines de lucro “Unidos para la Conservación AC”. Actualmente funge como Secretario del Consejo para Protección y Preservación de la tortuga marina en Puerto Vallarta y es miembro fundador de la Sociedad Ecológica de Occidente.