La Reflexología en la Guía de Salud
Resulta increíble para muchos el hecho de que existe en su propio cuerpo una zona en donde se encuentran contenidos todos los componentes del organismo, que cuando se actúa sobre de ella, produce beneficios específicos en otras partes del cuerpo y la salud en general
La reflexología es una disciplina, por expertos llamada también arte, basada en la estimulación de zonas y puntos específicos ya establecidos y bien localizados por los conocedores. La más común es la reflexología podálica, aplicada en las plantas de los pies, pero existe también la usada en manos, pabellón de las orejas, cuero cabelludo, cara, abdomen, dedos y uñas.
Su origen se remonta a varias culturas milenarias atrás. La documentación más antigua conocida es de Egipto (papiros encontrados muestran que ya se practicaba la reflexología en el año 2,500 AC, aproximadamente). Además, existen antecedentes de su uso y aplicación, en conjunto con la medicina tradicional, en China, India y Grecia (según se dice, Hipócrates, el padre de la medicina occidental, era un férreo defensor del masaje por zonas).
En el siglo pasado, en 1913, el médico estadounidense William Fitzgerald, tras estudiar las antiguas técnicas empezó a aplicar lo que él mismo llamó Terapia Zonal con la que logró reducir y en ocasiones eliminar el dolor en algunas partes del cuerpo. Sin embargo, la masajista Eunice Ingham, quien, en la década de los 30, ideó el actual mapa del cuerpo dibujado en los pies.
Lo cierto es que los masajes han sido el método más antiguo del hombre para aliviar sus malestares, desde la manera instintiva de tocar la zona adolorida hasta técnicas más completas y profundas, como la reflexología.
Cómo se lleva a cabo:
1.- Ante todo es muy importante la posición del paciente y del reflexólogo.
2.- El paciente deberá acostarse y tener un cojín bajo sus rodillas, mientras reposa el pie en las rodillas del terapeuta.
3.- A su vez, el especialista tendrá que estar lo mas cómodo posible durante la sesión.
4.- Antes de comenzar el masaje, el terapeuta debe conocer primero el área en que va a trabajar, es decir, tocar lentamente los pies del paciente.
5.- El masaje se realiza mediante la presión del dedo pulgar, haciéndolo de manera similar a desvanecer un terrón de azúcar sobre el pulgar de una mano y sobre la palma de la otra.
6.- El movimiento del pulgar debe ser lento, circular y profundo.
7.- Durante la terapia, el paciente deberá respirar profundamente para ayudar aun más en la relajación.
8.- La duración de la terapia es de, aproximadamente, 60 minutos.
Los beneficios de la reflexología:
Ya que en los pies y manos se encuentran las zonas representativas de todas las demás partes del cuerpo, conectadas por la vía nerviosa, la reflexología ayuda principalmente a aliviar el estrés, a mejorar las funciones de órganos y aparatos del cuerpo, calmar el dolor, facilitar eliminación de toxinas, prevención de enfermedades y disturbios de la salud, entre muchos otros beneficios. También, resulta ser eficaz como complemento de tratamientos específicos para diferentes enfermedades.
Es importante saber que no remplaza el cuidado médico, pero con energía suficiente y deseos de recuperación, ayudará en gran medida.
Según el mapa, son ocho colores distribuidos en diferentes áreas del pie: rojo, azul, azul claro, amarillo, gris, violeta, naranja y verde. Cada uno de ellos tiene una función especial con cada aparato, desde el respiratorio hasta el sistema endócrino.
La reflexología puede ser aplicada desde niños hasta adultos. Solamente no es recomendada cuando se tienen problemas arteriales importantes, heridas en los pies, enfermedades cardiovasculares, durante el embarazo y no se recomienda su aplicación después de ingerir alimentos.
Consienta sus pies, ya que son nuestra base para caminar, para movernos y un gran tesoro que encierra todo nuestro organismo. Una sesión de Reflexología será una experiencia relajante, segura y saludable para usted.