Reseña de el Papalote en la Guía de Tradiciones
El cielo de Vallarta es ideal para volar papalotes. Sin duda es una actividad, donde, tanto los peques como los adultos podrán divertirse a lo grande. Ya sea que se decidan a comprar una cometa o acepten el desafió de armar una y hacerla volar junto a las nubes. No es necesario viento fuerte. Una brisa mansita debe llegar para llevárselos hasta allá arriba.
Hoy en día los hay de las más diversas formas, tamaños y colores. Aunque los más populares son, y seguirán siendo los de forma rómbica. Son muy fáciles de hacer, solo se necesitan un par de varillas de madera y un trozo de papel de china o plástico para el cuerpo, un cordón para volarlo y trozos de tela o plástico para la cola.
Existen muchas historias y leyendas sobre los papalotes, que han pasado de generación en generación. Pero sabemos con certeza que su origen es asiático. China es el país al que se le atribuye su nacimiento. Se cree que la primera cometa, con la forma de un pájaro, se voló alrededor del año 400 a.C. A México llegó junto con los españoles. Los indígenas la llamaron papalote, que quiere decir mariposa.
Cuando los vientos soplan, la alegría de los papalotes aparece en el cielo, pintándolo de mil colores. Es una actividad ideal para disfrutar en familia. Recuerde que debe ir a un campo abierto y mantenerse alejado de los cables eléctricos. La orilla de la playa, o los campos del estadio municipal son algunas buenas opciones.
Pasos para armar un papalote:
1.- Necesita un armazón de varas de madera ligera o caña de carrizo y debe ser liviano. Hay que unirlas en forma de cruz. Puede amarrarlas fuertemente con hilaza.
2.- Cubra el armazón con papel. Puede ser de periódico, de papel de china, o cualquier otro papel delgado.
3.- Use pegamento o engrudo para pegar el papel doblando los bordes.
4.- Ate un hilo largo, larguísimo, que sirva para hacer volar su papalote alto, muy alto. Debe ser resistente y medir más de veinte metros. Amárrelo en el cruce superior del armazón y añádale cuatro guías (dos a los lados y dos en la vara de abajo). Júntelas después con el hilo principal.
5.- Y por ultimo, colóquele la cola. Para que el papalote se equilibre bien en el aire, la cola casi siempre debe ser cinco veces más larga que el cuerpo del papalote. Hágala del mismo material que éste.
6.- Para que el hilo no se enrede, use un carrete y enróllelo y desenróllelo, según le convenga. Un palo grueso y de unos 15 centímetros de largo es un carrete perfecto.