Reseña de Black Forest en la Guía de Restaurantes
Lo mejor de la cocina y la hospitalidad alemana… en La Cruz
Querida Gringa Gourmet:
Me dirijo hacia el norte de la costa para explorar lugares fuera de Puerto Vallarta. ¿Hay algún restaurante que me pudieras recomendar para agregar a mi itinerario?
-- Tantos restaurantes y tan poco tiempo.
Querido Poco Tiempo:
Uno de mis favoritos de siempre es el Black Forest, en La Cruz de Huanacaxtle, a tan sólo 16 cortos kilómetros de Vallarta, los cuales vale la pena recorrer (mapa detallado). Todo lo que vea en el menú es realmente delicioso, ya que ofrece varias adorables diferencias culinarias a lo común, a precios razonables. Cada una de las doce páginas del menú presenta una foto en blanco y negro de diferentes ciudades europeas como homenaje a la cocina continental del restaurante. El área de comida, que está en un patio íntimo y vibrante con paredes de color escarlata, ofrece media docena de mesas para cuatro, cada una arreglada con manteles negros y blancos; como fondo se pueden ver rebosantes buganvillas de color fucsia en el perímetro de la calle, así como columnas de troncos de árboles petrificados que sostienen el techo. Para completar el paisaje, hay un majestuoso árbol de mango, interesantes estatuas y una relajante fuente.
Una vez que haya ordenado sus bebidas, usted podrá platicar con el amable cuarteto de dueños del restaurante: el Chef Winfried Kuffner, quien, por cierto, cuenta con una extensa capacitación y experiencia en algunos de los más renombrados restaurantes de Alemania y Suiza; su esposa Andrea; su cuñado Peter y la esposa de este, Yvonne Demetz, quien fue la fundadora de este negocio en 1997, con el nombre de Papasito’s.
Ahora viene el reto de decidir qué ordenar, dadas las tantas y deliciosas opciones. Para empezar, le recomiendo ampliamente la Toast Williams ($55 pesos), una magnífica combinación de jamón, peras escaldadas y queso Roquefort derretido sobre pan tostado. Otras tres opciones incluyen el dip de queso feta horneado con jitomate y aceite de oliva, que promete estimular sus papilas gustativas. Como segundo plato, puede usted compartir un tazón del delicioso Bisque de Papa ($35) con crujientes crotones hechos en casa o una de las tres opciones de ensalada, aunque no olvide dejar suficiente espacio para alguno de los deliciosos y abundantes platos fuertes.
Aunque el Black Forest ofrece varios platillos de pasta, yo no puedo resistirme a la cocina alemana que tan famoso ha hecho a este restaurante. El primer lugar le corresponde al Schnitzel Baden-Baden ($98), un lomo empanizado de puerco con salsa de vino tinto y servido con spatzle y col morada. Otra gran opción es el Goulash Húngaro, hecho con tiernos y magros trozos de lomo de puerco cocidos en salsa de pimiento verde, servidos sobre fetuccini. Ahora que si usted es fanático del coco, le va a encantar el Pollo India, una pechuga de pollo cubierta con hojuelas de coco, combinada con salsa de curry y servida sobre una cama de mangos junto con un timbal de arroz. Mi favorita es la Cacerola Black Forest ($115), que consiste en filete de puerco servido sobre knopfle y espinaca en salsa de crema Roquefort, gratinado con queso Gouda y con una ciruela “borracha” enrollada en tocino, para rematar (¡Tranquilo, corazón mío, tranquilo!).
Igualmente de inspiradas y deliciosas son las opciones de pescado, res o pollo. También disponibles porciones especiales para niños, de cualquier platillo en el menú, así como una selección especial para los pequeños; todos ya probados y aprobados por Susana, Judith y Cheyenne, hijos de los dueños.
La lista de vinos es muy agradable, al ofrecer opciones de vinos tinto y blanco a precios asequibles, ya sea por copa o botella, y que incluye los favoritos de Alemania como el Liebfraumilch, el Riesling y el Hambacher Schloss. Las opciones para terminar que no se debe perder, incluyen el Schwarzwalder Kirschtorte, que es un pastel de chocolate con capas de cerezas marinadas en brandy y crema batida. Otra opción son los Kafees de especialidad, a $30 o $40 pesos. Guten Apeetit!