Meditación Zen: ¡No es lo que piensas! en la Guía de Salud

Escrito por Por Luz María Briones el Septiembre 25, 2006 04:55 PM | Enlace permanente

En la meditación Zen, no hay nada mágico ni misterioso; es un ejercicio mental tan preciso, práctico y eficaz como lo son las flexiones para el cuerpo y la respiración para la energía. En realidad, no existen palabras que puedan describir con precisión lo que sucede durante la “alquimia interior” de la meditación profunda

Antes de que abandone esta lectura por parecerle un tema que no tiene cabida en sus intereses actuales debido a que “no tiene tiempo”, o porque son cosas del New Age o de krishnas, hippies, o quién sabe que religiones raras, déjeme decirle que la meditación Zen va más allá de los actos de fe, aunque haya surgido del espíritu budista.

Su práctica milenaria, originada en China, pudo penetrar en otras culturas como la coreana y la japonesa, debido a su “efectividad” y, no sólo ha sobrevivido, sino que llegó a Occidente desde hace muchos años, a pesar de lo cual, en este lado del planeta apenas se va reconociendo que es “benéfica para la salud”. Como la medicina alópata se basa en la comprobación bajo sustento científico, la práctica confirma un hecho: sentarse con una postura digna y cómoda para procurar sosiego en el diálogo interno y conseguir la liberación de la chatarra mental, vuelve más lento y regular el pulso de todos los biorritmos vitales, especialmente los del corazón y del aparato respiratorio, que a su vez regulan a todos los demás. Por eso constituye una excelente terapia para los que sufren de hipertensión, nerviosismo, eyaculación precoz, indigestión, ansiedad y otros trastornos crónicos causados por la tensión y el subsiguiente desequilibrio de las funciones vitales.

zen.gifEs cierto que mientras dormimos, el cuerpo reposa y recupera energía, pero la mente vaga por otras realidades y fantasías, en un viaje tan emocionante que algunas personas no dejan de moverse durante la noche; por eso, para los practicantes de meditación, esta es la única forma de proporcionar un “descanso completo a la mente”, porque el cuerpo se relaja en suficiente medida para propiciar la restauración de la vitalidad general del organismo.

En realidad, no existen palabras que puedan describir con precisión lo que sucede durante la “alquimia interior” de la meditación profunda, que abre unos campos de conciencia situados mucho más allá del alcance de las palabras y del pensamiento racional. El verdadero propósito de sentarse quieto sin hacer algo, consiste en vaciar por completo la mente de todo pensamiento conceptual y dejar que el espíritu more en el vacío, el silencio y la quietud.

En la meditación Zen, no hay nada mágico ni misterioso, es un ejercicio mental tan preciso, práctico y eficaz como lo son las flexiones para el cuerpo y la respiración para la energía. Lo más importante es la disciplina y conocer las formas que facilitan la realización de tal ejercicio mental. Eso lo podemos encontrar en algunos libros, pero será mejor si alguien nos guía con su experiencia. Rick Spencer, sacerdote Zen Burai, practica la meditación desde hace 24 años; su compromiso como sacerdote es enseñar esta práctica sin pretensiones de carácter religioso.

Cada domingo a las diez de la mañana y los miércoles a las siete y media de la noche, Rick ofrece “instrucción y pláticas cortas sobre aspectos del Zen”. Una experiencia para cultivar la energía y atizar los fuegos internos de la “alquimia interior”.

Meditación Zen
Sacerdote Zen Burai Rick Spencer
Dom 10:00am & Mie 7:30pm
Milán 301, Colonia Versalles
(Arriba de la cafetería Expresso Mar)
Cooperación voluntaria
Tel. 044 (322) 121-0798
Correo electrónico: burai.rick@gmail.com