Liberando Tortugas Marinas en la Guía de Ecología

Escrito por Por Biol. Oscar S. Aranda Mena, biólogo responsable desde 2000 de la operación del Programa de Protección de tortugas marinas en Puerto Vallarta, a través de la organización sin fines de lucro “Unidos para la Conservación AC”. Actualmente funge como Secretario del Consejo para Protección y Preservación de la tortuga marina en Puerto Vallarta y es miembro fundador de la Sociedad Ecológica de Occidente. el Septiembre 14, 2006 12:43 PM | Enlace permanente

_Aquellas personas que han tenido la oportunidad de participar en la liberación de tortugas recién nacidas al mar, se han llevado un grato recuerdo, concientes de la vulnerabilidad de estas pequeñitas ante sus depredadores naturales y de la importancia de la protección de las tortugas marinas en México.

La liberación de crías al mar es el evento más esperando por residentes y visitantes, que representa el final diario de los esfuerzos que se realizan en Puerto Vallarta por proteger a las tortugas marinas, y el inicio de una nueva esperanza para la recuperación de esta especie.

El principal objetivo de la liberación de crías es el de “crear conciencia”, sensibilizando a los participantes sobre la importancia de la conservación de estas y todas las especies, y permitiéndoles atestiguar el milagro diario de la naturaleza. Estos eventos permiten a la sociedad sentirse parte de estos esfuerzos, generando un cambio profundo en su forma de ver la naturaleza.

Tal acontecimiento es de libre acceso y se realizan diariamente entre los meses de julio a diciembre, en las playas de los hoteles patrocinadores del programa de protección de tortugas marinas. Luego de escuchar una breve explicación bilingüe, los participantes tienen la oportunidad de “liberar” una cría de tortuga marina a unos metros de la orilla del mar, para testificar este milagro de la naturaleza, que pone de manifiesto la tenacidad de las mismas por sobrevivir.

A diferencia de otras playas turísticas del país, en nuestra ciudad la liberación de crías se realiza al atardecer, cosa curiosa si se considera que el horario más común para liberarlas es por la noche. Esta es una acción obligada debido a la alta contaminación lumínica (que significa el exceso de luz por la noche), que provoca la desorientación de las tortuguitas y evita que salgan de la bahía al mar abierto, donde corren menos peligro.

La evolución ha dotado a las recién nacidas de un instinto denominado “fototropismo positivo”, que significa que buscan y se dirigen hacia el punto más brillante del horizonte. Esto les permite en la naturaleza dirigirse al mar rápidamente, por el simple hecho de que el mar siempre será más brillante que tierra firme. Sin embargo, la presencia del hombre en la costa y los mega-desarrollos turísticos, ubicados frente al mar, generan tanta luz artificial que las tortuguitas se dirigen en sentido contrario al mar, entrando inclusive a las calles, o permaneciendo en círculos alrededor de las luminarias, siendo presa invariable de gatos y otros animales.

Por lo anterior, el atardecer le brinda a las crías el suficiente tiempo de luz para entrar al mar y comenzar su complicada travesía hacia el mar abierto donde pasarán sus primeros años de vida. Al caer la noche, las crías ya estarán en camino y no regresarán a la costa. Este hecho, si bien le brinda a las crías una mejor oportunidad de salir de la bahía sin desorientarse, las hace igualmente vulnerables a los depredadores, principalmente aves y peces; pero no hay que perder de vista que no podemos influir en un proceso natural, donde las tortugas marinas forman parte importante de la cadena alimenticia. En la naturaleza, las tortuguitas salen de sus nidos generalmente entre el atardecer y la madrugada.

En la plática informativa que se ofrece a los participantes antes de liberar a las tortuguitas, se explica brevemente la importancia de la protección de tortugas marinas: el porqué y el cómo; explicando lo que sucederá luego que son liberadas, hasta que alcancen su edad adulta y regresen para reproducirse.

Es muy importante mencionar que las crías no deben ser retenidas por más de 24 horas, y deberán ser liberadas lo más pronto posible, siempre el mismo día en que salieron del nido. Aún hay personas que intentan retenerlas por más tiempo, en espera de tener más tortuguitas por liberar, buscando ofrecer un evento más atractivo para el turismo. El hecho que no se permita que se les retenga por más tiempo no es un capricho del programa y tiene tres razones científicas.

Por un lado, las tortugas nacen con un complejo instinto denominado “impronta”, que significa una alta sensibilidad a los factores físicos y ambientales que les rodean, lo que les permitirá reconocer la playa como su sitio de origen, para poder regresar al mismo sitio a desovar luego de alcanzar su madurez sexual (entre ocho y doce años). Esta sensibilidad no es permanente, y va disminuyendo con el paso de los días.

Una segunda razón es que las tortugas nacen “programadas” para que, luego de salir del nido, busquen y lleguen al mar a como dé lugar para escapar hacia el mar abierto cuanto antes. A este fenómeno se le conoce como “frenesí” y ocurre el primer día. Ya en el mar seguirán nadando prácticamente sin descanso durante el segundo y tercer día; fenómeno conocido como “post-frenesí”.

Finalmente existe otra razón de gran importancia. Las crías al nacer tienen una reserva energética muy limitada, necesaria para alcanzar a llegar a sus lugares de alimentación, pues no se detendrán a comer hasta varios días después, lo que generalmente ocurre luego de tres o siete días. Al retenerlas por más tiempo, además de perder gradualmente los instintos antes mencionados, estas van consumiendo poco a poco su invaluable energía, lo que las hace más débiles y vulnerables a sus depredadores.

freeing the turtlesAún cuando el programa de protección de tortugas marinas en México busca proteger y mejorar las condiciones de supervivencia de las tortugas marinas, no hay que perder de vista que aunque estas acciones no son “naturales”, deben llevarse a cabo lo más cercanas posible a lo que ocurre en la naturaleza, y la retención de crías es antinatural.

Cualquier persona puede participar en la liberación de crías al mar, pero debe siempre atender y respetar las indicaciones de los organizadores, siempre buscando el bienestar de las tortugas marinas, por encima de todo. El participante debe tener sus manos limpias, libres de químicos como bronceadores o repelente para moscos, sosteniendo suavemente a la tortuguita hasta recibir la indicación de liberarla. A la señal, todos los participantes deberán soltar las crías al mismo tiempo, para luego retroceder y ser testigos de su entrada al mar. Luego de soltarlas el participante se limita a observar, siendo los organizadores quienes se hacen cargo de ellas, y no se permite el uso del flash o luces luego de ser liberadas. Sin embargo, sí se permite la toma de fotografías mientras las tengan en sus manos y no sean liberadas. No está permitido nadar mientras las tortugas son liberadas y los participantes deberán permanecer siempre detrás de la línea marcada en la arena, para evitar pisarlas por accidente.

Para participar en una liberación de crías, los interesados deberán comunicarse por la tarde a los hoteles participantes a las siguientes extensiones para confirmar si habrá liberación:

  1. Condominios Playas Gemelas: Departamento de Seguridad. Tel. (322) 228-0370
  2. Hotel Fiestamericana: Departamento de Seguridad. Tel. (322) 226-2100
  3. Hotel Presidente Intercontinental: Departamento de Seguridad. Tel. (322) 228-0507
  4. Hotel CasaMagna Marriott: Centro de actividades. Tel. (322) 226-0000
  5. Hotel Vallarta Torre. Tel. (322) 226-2000
  6. Hotel The Westin Resort & Spa. Tel. (322) 226-1100
  7. Hotel Dreams: Centro de actividades. Tel. (322) 226-5000
  8. Hotel Velas Vallarta: Departamento de seguridad. Tel. (322) 221-0091

    Si desea mayor información sobre las tortugas marinas o sobre nuestro trabajo, o si desea colaborar con nosotros como voluntario o realizar algún donativo, contáctenos al tel. 044 (322) 294-1701, visite la página http://www.vallartanature.org