Café Oro Verde en la Guía de Cafés
Consuma café jaliciense en este local y siéntase como invitado en casa de Paty. Este cafecito apuesta todo por ganarse su corazón (y lo logra)
Por su ubicación, en un primer piso, tal vez pocos lo hayan visto. Sin embargo, es famoso entre locales porque es uno de los escasos sitios adonde los turistas raras veces llegan. Cuando lo visitamos, encontramos esa calidez de pueblito que nos hizo sentir más en Vallarta: Paty, la propietaria, conoce a todos sus clientes, y los recibe y despide cariñosamente. Incluso a nosotros, primerizos. Después de las presentaciones nos llamó todo el tiempo por nuestros nombres y hasta nos contó que es de Suecia, que son todas recetas suyas y ella prepara los pasteles y pays. El concepto, desde la comida, el lugar y hasta la dueña, es relajado y orgánico. Sólo fruta fresca en los pays: guayaba, coco, avellana y pera; pero como no es temporada, nos quedamos con el antojo del de mango.
Después de los postres, la especialidad son los sándwiches. Las porciones son grandes, pero puede pedir media orden. El pan (a diferencia de los demás lugares de sándwiches) es casero y de barra, integral y tostadito. Su menú no es muy extenso, será fácil elegir. El vegetariano, con pepino, germen de alfalfa y queso crema es una buena opción para comenzar el día o cenar ligero.
De las bebidas (caseras, nada espectacular; aquí no hay cremas batidas ni chispitas de chocolate) el café ocupa el lugar de honor: sólo encontrará café jalisciense de calidad, cuidadosamente seleccionado de los pueblos de las montañas. Si lo desea puede comprar aquí un kilo de molido o descafeinado y para comenzar su cafetal también venden plantas de café.
El local es amplio y acogedor, para unas 30 personas. Le parecerá que está en casa de algún amigo (sobre todo por la ecléctica vajilla) y además huele a café recién hecho. Según nos comentaron, existe la idea de que Oro Verde es un cafecito para personas mayores, pero cuando estuvimos ahí la mayoría de las mesas se ocupaba por jóvenes locales, casi ningún extranjero.
Aunque se ubica en la calle Morelos, no se escucha el ruido externo. Si va con amigos hay juegos de mesa disponibles: Rummy, Uno, dominó, ajedrez. Si va solo puede aprovechar la biblioteca de Paty; hay unos 50 títulos en inglés y revistas de todo tipo.